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Encuentros por la paz. De Arantzazu a Maroño.

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Descripción

De cómo construir la paz

No era precisamente euforia lo que teníamos cuan do, invitados para moderar una reunión entre grupos pa cifistas diversos, nos encaminamos hacia Arantzazu aque lla mañana del sábado. El tiempo tristón, nos traía a la memoria reuniones de clandestinidad, también en Arantzazu. Quién iba a decirnos que casi veinticinco años después de estar pensando en cómo acabar con el franquismo,nos encontráramos ahora reflexionando en qué hacer para construir la paz en nuestro país. ¿Cabe, pues, extrañarse de nuestra escasa ilusión de aquel día?... Pero hoy sabemos que la vida es así y node otra manera. ¿Para qué se nos había convocado, preguntará el lector?... Al parecer, y tras diversas reuniones anteriores los diversos grupos que abogaban por la paz en nuestro país ,cada cuál desde su particular perspectiva, natural mente, y perspectivas, además, bien diferentes, habían decidido convocar una reunión a la que habrían sido in vitados todos ellos, aunque nosotros teníamos la impre sión de que el protagonismo fundamental dela iniciativa pivotaba sobre “Gesto por la Paz” y «Elkarri». No sabe mos si esto podrá molestar o no al resto de grupos, pero si de decir la verdad se trata, qué duda cabe que ésta y no otra era nuestra percepción. Nosotros habríamos sido elegidos como moderadores de aquella reunión, no sin antes haber sido objeto, al parecer, no precisamente de oscuro objeto de deseo por parte de todos los allí presentes sino más bien de discusión. Pero lo cierto es que nos habían elegido para conducir las reuniones del mejor modo posible, y allí estábamos, ¿cómo íbamos a decir que no?... escuchando a cada cual efectuar su reflexión inicial sobre el momento presente, reflexión que de nueva tenía muy poco.

Pero muy pronto buena parte de los allí presentes nos dimos cuenta de algo. Era una oportunidad, ¿por qué no hacer un esfuerzo más?..., en lugar de responder con los habituales tópicos en los que tan cómodos nos sentimos los uno y los otros, por qué no tratar de ponernos, al menos por un instante y en la medida de lo posible que no es tarea fácil, en la piel de los demás?... Hubo quien hizo el ejercicio y quien no. Pero si al cabo de las distintas reuniones puede decirse que se produjo un avance en las posiciones, y de hecho lo hubo, fue gracias a la puesta en práctica de este mecanismo, y no a otra cosa. Lo cierto es que, por la causa que sea, el escenario inicial y el que se plasmo en la última reunión, muchos meses más tarde, eran sensiblemente diferentes. Algo fundamental había cambiado. Una cosa es decir no a la violencia, y otra muy diferente es cómo construir la paz, y éste es el verdadero nudo gordiano del pacifismo. Muchos de ellos olvidan queda violencia a lo largo de la historia, es una solución que, nos guste o no ésa es otra cuestión, el hombre se ha dado para resolver problemas y conflictos suscitados con anterioridad. ¿Cómo sustituir la solución violenta por unasi de decir la verdad se trata, qué duda cabe que ésta y no otra era nuestra percepción. Nosotros habríamos sido elegidos como moderadores de aquella reunión, no sin antes haber sido objeto, al parecer, no precisamente de oscuro objeto de deseo por parte de todos los allí presentes sino más bien de discusión. Pero lo cierto es que nos habían elegido para conducir las reuniones del mejor modo posible, y allí estábamos, ¿cómo íbamos a decir que no?... escuchando a cada cual efectuar su reflexión inicial sobre el momento presente, reflexión que de nueva tenía muy poco. Pero muy pronto buena parte de los allí presentes nos dimos cuenta de algo. Era una oportunidad, ¿por qué no hacer un esfuerzo más?

Mariano Ferrer y Eugenio Ibarzabal

Agosto de 1994

Palabras clave

Datos técnicos

  • Colección: Gakoa
  • Año: 1994
  • Impreso: 354 p, 127x192 mm. Portada color, interior B/N
  • ISBN/ISSN: 978-84-87303-26-5
  • Editor: Tercera Prensa-Hirugarren Prentsa S.L.
  • Lengua: Castellano

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